Las comisiones son abusivas para las tarjetas crédito en Europa

Recientemente leímos un artículo el cual informaba la preocupación por parte de la CE sobre los abusos cometidos por una gran parte del sector bancario europeo en lo referente al manejo de las tarjetas crédito.

De esta manera los bancos están obteniendo demasiados beneficios debido a la falta de competencia.

No es raro pensar que muchos usuarios podrían ahorrarse una buena cantidad de euros si las tarjetas crédito funcionaran de forma adecuada. Se debe bajar los costos y no trasladárselos a los usuarios ni a los pequeños comerciantes que se ven forzados así a aumentar sus precios.

El primer problema dentro de la Comunidad Europea son los monopolios. Los mismos se ven más que nada en países tales como Portugal, Austria, Bélgica, Italia y Finlandia, donde el polo se limita a las operaciones con Visa o Mastercard. En España si bien no es tan evidente la situación la competencia no es muy libre que digamos.

Una de las posibles soluciones sería entonces crear un sistema de tarjetas crédito que logre competir con Visa o Mastercard. La idea es entonces que el mismo sea un sistema europeo y que no se limite a un país en particular. Además no está en los planes que la misma sea una tarjeta de crédito gratis, pero si que sus costes sean más justos.

Todo esto se explica desde el punto de vista del dinero que mueven las tarjetas crédito. Dentro de Europa en un año se realizan 23.000 millones de operaciones lo que equivale a 1.3 billones de euros. Si las empresas fueran más eficientes los consumidores pagarían menos, llegando a ahorrarse unos 75 millones de euros anualmente.

El primer criterio que hay que unificar son las comisiones que cobran las tarjetas crédito dependiendo del país. En los casos de Visa o Mastercard clientes de diferentes países pueden pagar comisiones del doble de dinero, lo cual no es justo desde el punto de vista de que la tarjeta ofrece los mismos servicios incluso en los dos países involucrados.

Reduciendo este tipo de comisiones se reducirían los precios los cuales son inflados por los comerciantes pues a ellos se les cobra una comisión por parte del banco que emite las tarjetas crédito. Además esa comisión muchas veces varía según el tamaño del comercio lo cual perjudica notoriamente a los comercios pequeños.

Pero crear una competencia fuerte no es tan sencillo ya sea por los acuerdos que los propios bancos tienen con los países y entre ellos. De esta forma es muy difícil ingresar al sistema a menos de que el emprendimiento sea respaladado por toda la Unión Europea.

Pero esto por ahora no está en la mente de las principales autoridades debido a las dificultades de su implementación. Al momento se prevén una serie de medidas para solucionar el problema. Entre ellas esta el fomentar una mayor competencia entre los bancos, permitir el ingreso de nuevas empresas y presionar de tal manera que las comisiones sean disminuidas y esto se vea reflejado en los precios.

Publicado en Tarjetas de crédito