Cuando la tarjeta de crédito se apodera de nosotros

La cantidad de cosas que podemos realizar con la tarjeta de crédito son innumerables, se abren muchas puertas, y hasta uno siente seguridad teniendo este plástico en la billetera, sobre todo si necesitamos salir de algún apuro.

La mayoría de las veces no pensamos a futuro y no cuidamos las tarjetas de crédito como se debe. Comienza a gastar en productos que no son tan necesarios, o se deja llevar por las ofertas, sin tener en cuenta que después hay que pagarlas, porque las tarjetas de crédito no nos regalan las cosas, estas las financian y nos dan crédito, nada más.

Otro punto en particular a tener en cuenta es el de la financiación, pagar muchas cuotas sobre un producto  puede acarrear problemas, por el interés que cobran las entidades financieras. Por lo tanto se van alargando cada vez más los pagos y mucho más difícil se nos hace tener al día las tarjetas crédito.

Llega el momento donde las tarjetas de crédito se ven saturadas y comienzan a volverse impagables nuestras cuentas. Es este el momento donde como clientes perdemos nuestras tarjetas de crédito y nos resulta imposible realizar la  solicitud de otra tarjeta crédito hasta que no regularicemos tal situación.

Estos son los casos cuando se toma realmente conciencia de la importancia real que tienen las tarjetas de crédito. Al no tenerlas se valora lo que es tenerla, y todos los beneficios que esta trae. Lo importante es utilizarla a conciencia, no mal utilizarla.

Hay diferentes causas por las que podemos perder las tarjetas de crédito. Si estudiáramos con mayor profundidad estos casos tendríamos ocasión de ver que existen tres razones que son las más habituales.

Por un lado tenemos aquellas personas inconscientes que, luego de haber obtenido el dinero plástico toma la decisión de salir a gastar hasta pasarse del límite sin el más mínimo reparo de realizar el pago. Esta es una pequeña estafa que desde el principio viene acompañada por la despreocupación de parte del seudo cliente que no llega a tomar conciencia real de la magnitud de un acto de tal naturaleza. Los intereses punitorios de esas tarjetas de crédito comienzan a acumularse y las cuentas se convierten en una situación incontrolable.

Del otro lado están aquellas personas que originalmente no tienen la intención de deber dinero a las tarjetas de crédito, pero gastan y gastan de forma tal que a pesar de que refinancia y refinancia nunca lograra estar al día con las tarjetas de crédito que tiene en su haber.

Por último se encuentran aquellos que contraen deudas con su tarjeta de crédito y algún imprevisto no les permite hacer frente a sus compromisos. Estos son los casos más habituales y también los que más son contemplados contemplándosele la realización de pequeñas entregas hasta que pueda saldar lo adeudado, lo que se consigue en cierto tiempo.

Sea cual fuese las circunstancias por las cual el cliente ha perdido las tarjetas de crédito, debe hacer lo imposible para recuperarlas y aprender que a las tarjetas de crédito hay que darles su justo y necesario uso, sin malgastarla. Lo primero será  realizar los pagos y esperar que transcurra el tiempo para que las tarjetas de crédito vuelvan a ser habilitadas, y luego ser cuidadoso.

Lo importante es entender que la tarjeta de crédito se convirtió en una herramienta que nos permite conseguir lo que deseamos, pero con prudencia.

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