Comercio Justo

Promovido por organizaciones como Naciones Unidas, el Comercio Justo es un sistema de comercio basado en el intercambio equitativo de la producción de mercancías, tanto para los productores como para los consumidores de esos productos.

El Comercio Justo es un sistema comercial que se basa en la solidaridad y que busca alternativas a las transacciones convencionales.

Uno de los objetivo es el desarrollo de los pueblos menos favorecidos y la lucha contra la pobreza. Se promueve la creación de cooperativas de productores que gestionen todos los procesos, se imparten cursos para que, con las herramientas adecuadas, se eviten intermediarios innecesarios.

Además del desarrollo económico, pretende la defensa de los derechos humanos, la igualdad entre hombres y mujeres y el rechazo del trabajo de los niños y los menores de edad.

Para que una cooperativa de trabajo obtenga el sello de Comercio Justo en sus productos, deberán asegurar que los salarios que perciben los trabajadores son dignos, dotándolos de condiciones laborales y salariales adecuadas, ya que no se acepta explotación de ninguna índole.

Como se promueve el empleo para ganarse la vida dignamente, se rechazan todo tipo de subsidios o ayudas gubernamentales.

Algunas de las características que diferencian a los productos de Comercio Justo es su calidad y su diseño. En muchos casos son artículos artesanales, con materias primas naturales y elaborados mediante prácticas respetuosas con el entorno, con un completo respeto al medio ambiente.

Si un alimento tiene el sello Comercio Justo, tendremos la seguridad de que procede de cultivos ecológicos que no utilizan ni pesticidas, ni herbicidas ni fueron abonados con químicos.

En cuanto a la ropa, las prendas estarán confeccionadas con materiales naturales, tejidos ecológicos en los que se utilizaron tintes naturales.

El Comercio Justo promueve el desarrollo sostenible, la sustentabilidad económica, social y ambiental.